Año II / número 12 / enero de 2021

Letras y voces

Leonel Alí Zanotelli Correa

Plantel 9 Aragón

La poesía no es distracción, sino concentración,
no sustituto de la vida,
sino iluminación del ser,
no claridad del entendimiento,
sino verdad del sentimiento.

Johannes Pfeiffer

A finales de la segunda década del siglo XXI, con respecto a qué es poesía o, simplemente, qué obra literaria lo es, puedo afirmar que toda obra artística debe ser bella y para ello se debe tener en claro que la belleza, como dice Manuel Gutiérrez Nájera, “no se define, se siente”. Después de asentar esto último, se debe crear un ideal y, por qué no, un mundo a partir del pensar, acto que si es llevado a cabo de una manera honesta puede lograr crear y con el tiempo fortalecer su idea, esa que se defenderá hasta la muerte.

Pero para lograr lo anterior se deben tener bases. Decir que tal obra es bella porque lo dice uno o porque lo dice la crítica es tornarse en un títere y no en un ser pensante con la capacidad de discernir su propio sentimiento, el cual le brinda emociones, no obligatoriamente bellas o deseables, situación que no es tan fácil que suceda pues imperan en muchos momentos los prejuicios y la idea de que los manuales y el mundo tienen la razón. En otras palabras, si el lector logra conocerse a sí mismo (tanto personal como literariamente), creará un ideal que lo llevará a tener una defensa, un argumento, un todo con el cual refutará opiniones contrarias a las de él y, por lo tanto, también tendrá palabras con las que defenderá su postura, mostrando con ello que es un ser pensante.

Responder a la pregunta ¿qué es arte? sería adentrase en un mundo de debates, perspectivas y demás, pero, creo yo, dichas perspectivas deben caer en coincidencias, es decir, hallar una cascada, para luego caer en el inmenso mar donde, ciertamente, las pirañas muerden y las sirenas nos guiñan el ojo.

Para responder la pregunta partiré de la poesía puesto que es un género que hoy en día sigue causando disputas, controversias y patadas debajo de la mesa entre aquellos que piensan que la poesía es un escrito dividido en líneas estrechas, sin ideas ni musicalidad, y aquellos, entre los que me incluyo, que pensamos, muy al estilo de Johannes Pfeiffer, que “la poesía es arte que se manifiesta por las palabras, como la música es arte que se manifiesta por los sonidos y la pintura arte que se manifiesta por los colores y las líneas”.

Johannes Pfeiffer

Por lo anterior, se puede decir que la poesía es o debe ser el conjunto de caracteres en donde el poeta plasma su sentir, su pensar y, por lo tanto, su vivir, ya que, en palabras de Gutiérrez Nájera, “debe dejarse en entera libertad al poeta para expresar sus sentimientos, ya sean religiosos, ya patrióticos o ya amorosos, en la forma que su inspiración le dicte”. Justamente, todos estos caracteres deben, a su vez, recaer en una cosa: la belleza, dado que, como lo enumera el arriba citado: “1. […] el arte tiene por objeto la consecución de lo bello; 2. que lo bello no puede encontrarse en la materia, sino con relación al espíritu, y 3. que el amor es una inagotable fuente de belleza”.

Este distanciamiento entre la belleza del arte y la materia es el parteaguas de las disputas, porque muchos creen que el arte debe ser y es una imitación de la materia, por lo cual tornan al arte en una cosa tangible, moldeable y, por desgracia, al alcance de cualquier persona sin mérito, situación que me parece totalmente ilógica puesto que, si partimos de que “lo bello es la representación de lo infinito en lo finito, la manifestación de lo extensivo en lo intensivo, el reflejo de lo absoluto, la revelación de Dios”, según palabras de Gutiérrez Nájera, se puede afirmar que el arte no se puede tocar, moldear, ni mucho menos ser alcanzable para cualquier ser que no se esfuerza por ello.

Gutiérrez Nájera

Con lo anterior no quiero decir que el arte y lo bello están lejos del alcance de todos, no, sino que lo que piensa e interpreta cada ser no es universal, es decir, si yo pienso, por ejemplo, que la visión de cierto autor ante la vida denota un trauma o, simplemente, es errónea, no significa que lo sea; además, muchas personas no buscan la belleza en el arte, sino que afirman que una obra es bella porque están siguiendo lo dicho por algún crítico o por la vox populi, lo cual es erróneo, dado que el arte, sea cual sea, se debe sentir, no moldear, pues recordemos que el fin del arte es lo estético, palabra que proviene del griego aisthetikós que significa “susceptible de percibirse por los sentidos”.

En conclusión, antes de adentrarnos en una discusión sobre cualquier arte, primero debemos tener un ideal, una postura, un sendero; dicho sendero debe y deberá ser trazado a cada instante por uno mismo y no por la sociedad o por un crítico de fama, puesto que “lo bello no se define, se siente”.

Autor
Colegio de Bachilleres
Fecha de publicación
Enero de 2021
Calendario escolar
2020-2021
Gaceta en línea
Número 12
Número 12 Enero 2021
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Número 12

Enero 2021

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